Bases Curriculares
de la Educación Parvularia
Principios
pedagógicos
Es fundamental también tener presente como orientaciones centrales de la teoría pedagógica, y para la construcción y práctica curricular, un conjunto de principios que configuran una educación eminentemente humanista y potenciadora de las niñas y niños como personas que aprenden confiados y capaces.
Los principios
pedagógicos que se ofrecen provienen tanto de los paradigmas fundamentes de la
educación parvularia como de las construcciones teóricas que han surgido de la
investigación del sector en la última década, en la búsqueda de la formulación
de una pedagogía más enriquecedora de los aprendizajes de los niños. Su
formulación por separado no debiera hacer olvidar que su aplicación en el diseño
curricular y en las prácticas pedagógicas debe ser integrada y permanente.
Principios
pedagógicos:
Principio
de bienestar Toda situación educativa debe propiciar que cada niña y niño se
sienta plenamente considerado en cuanto a sus necesidades e intereses de
protección, protagonismo, afectividad y cognición, generando sentimientos de
aceptación, confortabilidad, seguridad y plenitud, junto al goce por aprender
de acuerdo a las situaciones y a sus características personales. Junto con
ello, involucra que los niños vayan avanzando paulatina y conscientemente en la
identificación de aquellas situaciones que les permiten sentirse integralmente
bien, y en su colaboración en ellas.
Principio de
actividad La
niña y el niño deben ser efectivamente protagonistas de sus aprendizajes a
través de procesos de apropiación, construcción y comunicación. Ello implica
considerar que los niños aprenden actuando, sintiendo y pensando, es decir,
generando sus experiencias en un contexto en que se les ofrecen oportunidades
de aprendizaje según sus posibilidades, con los apoyos pedagógicos necesarios
que requiere cada situación y que seleccionará y enfatizará la educadora.
Principio de
singularidad Cada
niña y niño, independientemente de la etapa de vida y del nivel de desarrollo
en que se encuentre, es un ser único con características, necesidades,
intereses y fortalezas que se deben conocer, respetar y considerar
efectivamente en toda situación de aprendizaje. Igualmente, se debe tener en
cuenta que la singularidad implica que cada niño aprende con estilos y ritmos
de aprendizaje propios.
Principio de
potenciación El
proceso de enseñanza-aprendizaje debe generar en las niñas y en los niños un
sentimiento de confianza en sus propias capacidades para enfrentar mayores y nuevos
desafíos, fortaleciendo sus potencialidades integralmente. Ello implica también
una toma de conciencia paulatina de sus propias capacidades para contribuir a
su medio desde su perspectiva de párvulo.
Principio de
relación Las
situaciones de aprendizaje que se le ofrezcan al niño deben favorecer la
interacción significativa con otros niños y adultos, como forma de integración,
vinculación afectiva, fuente de aprendizaje, e inicio de su contribución
social. Ello conlleva generar ambientes de aprendizaje que favorezcan las
relaciones interpersonales, como igualmente en pequeños grupos y colectivos
mayores, en los cuales los modelos de relación que ofrezcan los adultos juegan
un rol fundamental. Este principio involucra reconocer la dimensión social de
todo aprendizaje.
Principio de unidad El niño como
persona es esencialmente indivisible, por lo que enfrenta todo aprendizaje en
forma integral, participando con todo su ser en cada experiencia que se le
ofrece. Ello implica que es difícil caracterizar un aprendizaje como
exclusivamente referido a un ámbito específico, aunque para efectos evaluativos
se definan ciertos énfasis.
Principio del
significado Una
situación educativa favorece mejores aprendizajes cuando considera y se
relaciona con las experiencias y conocimientos previos de las niñas y niños,
responde a sus intereses y tiene algún tipo de sentido para ellos. Esto último
implica que para la niña o el niño las situaciones educativas cumplen alguna
función que puede ser lúdica, gozosa, sensitiva o práctica, entre otras.
Principio del juego Enfatiza el
carácter lúdico que deben tener principalmente las situaciones de aprendizaje,
ya que el juego tiene un sentido fundamental en la vida de la niña y del niño.
A través del juego, que es básicamente un proceso en sí para los párvulos y no
sólo un medio, se abren permanentemente posibilidades para la imaginación, lo
gozoso, la creatividad y la libertad.